Termina un año. Las agujas del reloj vuelven a iniciar en 0, las hojas de los calendarios vuelven a iniciar en Enero y las agendas de bolsillo muestran un olor nuevo cuando se abren por primera vez. Millones de nuevos propósitos se alistan para ser intentados una vez más. En el año 2025 para muchos, terminan ciclos, temporadas, procesos.
Pero hay algo que no está ni remotamente cerca de terminar: La FIDELIDAD, el AMOR y la GRACIA de nuestro Dios. Cada día se renuevan sus misericordias, EL QUE ES Primero y Último no conoce el final ni se limita a los ciclos físicos de nuestro mundo.
Isaías 41:9-10 dice "Te tomé de los confines de la tierra,
te llamé de los rincones más remotos,
y te dije: “Tú eres mi siervo.”
Yo te escogí; no te rechacé.
Así que no temas, porque yo estoy contigo;
no te angusties, porque yo soy tu Dios.
Te fortaleceré y te ayudaré;
te sostendré con mi diestra victoriosa."
¿Acaso pueden existir palabras más alentadoras que estas? Aunque hayamos pasado por dificultades en el pasado, aunque las circunstancias nos hayan querido desanimar y tirar la toalla. Dios y su misericordia y amor no se rigen por un calendario. Los propósitos de Dios no decaen en febrero como la mayoría de seres humanos lo hacemos. El propósito de Dios es que todos le conozcan y alcancen la vida eterna que nos trajo al mundo por medio de la fe en Jesús. Hoy más que nunca debemos ver hacia adelante, recordando lo que Dios ha hecho en el pasado para agradecerle por su fidelidad y para tomar fuerzas al saber que el que no nos ha abandonado hasta ahora no lo hará si seguimos confiando en Él.
Quizás el 2025 nos haya dejado malos recuerdos: La partida de un ser querido, el despido de algún trabajo o la pérdida de una amistad. Pero si alguien no nos abandonó es el Señor Todopoderoso. Basta con vernos con vida para saber que todavía hay un propósito por el que estamos respirando. Y Dios más que nadie quiere que lo sepamos y no hay otra forma de conocer la voluntad de Dios que conociendo su Palabra.
Esta ha sido nuestra misión desde el principio: Acercar la Palabra de Dios por cualquier medio para que nos tomemos un tiempo en esta era de las carreras y la informática y meditemos en la Biblia y sus enseñanzas llenas de vida y esperanza para nosotros. Después de la pandemia, mi familia y yo pasamos momentos difíciles. Reconozco que a pesar de haber recibido el llamado y el talento para escribir, no me sentía bien. Esta página en Facebook llegó a tener más de 225,000 seguidores, pero casi 4 años después, y a pesar de tener muchas responsabilidades en el trabajo y en el ministerio, hemos decidido volver a proclamar la Palabra de Dios por este medio.
Realmente, el número de "seguidores", las "vistas" y cualquier otra cifra o métrica no tienen ningún significado en sí mismas si perdemos de vista que todo es para que Dios sea glorificado y exaltado. Que el crédito se lo lleve el agua, no el vaso. Somos un simple instrumento de los innumerables que utiliza Dios el Señor para llevar su Palabra a toda la creación. Hoy queremos agradecer públicamente a Él porque todo lo que somos es gracias a su misericordia y fidelidad. Y te invitamos a hacerlo también. Haz un recuento mental de lo que este año ha traído consigo a tu vida y te darás cuenta que si aún estás acá, es porque Dios ha sido bueno.
Dios nos dio la oportunidad este año de trabajar muy de cerca con los matrimonios jóvenes que se congregan en las células o grupos en casa de nuestra iglesia local. Hemos visto maravillas, hemos hecho amigos, hemos visto la mano de Dios en las familias, y en esta primera publicación luego de más de 4 años, queremos compartir esta cita hermosa tomada del libro de Habacuc, que revela nuestro deseo ante nuestro Dios:
Habacuc 3:17-19
"Aunque la higuera no dé renuevos,
ni haya frutos en las vides;
aunque falle la cosecha del olivo,
y los campos no produzcan alimentos;
aunque en el aprisco no haya ovejas,
ni ganado alguno en los establos;
aun así, yo me regocijaré en el Señor,
¡me alegraré en Dios, mi libertador!
El Señor omnipotente es mi fuerza;
da a mis pies la ligereza de una gacela
y me hace caminar por las alturas."
Oración: Señor, hoy te pido perdón por olvidarme de tí hasta en los momentos en que aparentemente se te celebra. Te pido perdón por vivir una vida lejos de tu perfecta voluntad. Sé que no me condenas si me acerco con un corazón genuinamente arrepentido y por eso hoy te pido que nazcas en mi vida, en mis pensamientos, en mis prioridades, en mis sentimientos y en mi diario caminar. Ya no quiero vivir más una vida de apariencias y de rituales pero con mi corazón alejado de tí. Hoy me arrepiento de mis pecados y te reconozco como el Único que puede transformar mi vida y llevarla por el camino correcto. Hoy como dice Juan 1:12 te recibo en mi vida y sé que al hacerlo, soy llamado por tí como un Hijo de Dios. En el nombre de Jesús hoy he orado y te doy gracias por tu amor y misericordia. ¡Bendito seas!
