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lunes, 11 de octubre de 2021

LA CARRERA DE LA FE



 

1 Corintios 9:25-26

“Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire.”


Hoy es mi cumpleaños. Cumplo 39 años en este mundo. 20 de los cuales los pasé apartado de Dios. En estos 19 años junto a Él he aprendido muchas cosas, la mayoría gracias a las historias y parábolas que se relacionan con lo que hago diariamente. Esa era justamente la idea de Jesús al revelar secretos del reino de Dios con imágenes de la vida diaria.

El año pasado corrí 21 kilómetros en una caminadora justo para el día de mi cumpleaños, este año se me descompuso hace algunos meses y no he podido tomarme el tiempo en mandarla a reparar...  Y es que me encanta correr, siento que cuando estoy corriendo me desconecto un poco de las preocupaciones y tengo un tiempo para mi. Tiempo que aprovecho para hablar con Dios, para salir a disfrutar su creación. Un tiempo donde puedo meditar en dónde estaba antes de conocerlo, lo bendecido que soy al poder disfrutar cada día a mi familia. En ese tiempo donde recorro tantos kilómetros recuerdo los días más importantes de mi vida: El día que entregué mi vida a Cristo, el día que le propuse matrimonio a mi novia, a quien conozco desde los 16 años. Hace 20 años que nos hicimos novios y hace casi 10 que estamos casados. Lindos recuerdos vienen a mi mente, como el nacimiento de cada uno de mis hijos. También recuerdo con mucho alivio y agradecimiento el día que descartaron que un tumor que tenía mi esposa fuera maligno. También recuerdo el tiempo que pasé con personas muy amadas que ya no están.


El correr me relaja, me desestresa. Corro en promedio 100 kilómetros al mes, aunque he tenido meses de 160 kilómetros. Y esa disciplina y constancia me ha permitido entender ese pasaje que el apóstol Pablo le escribió a los Corintios. Aunque yo no compito para ganar una competencia, sí lo hago para cumplir metas personales. Aún así, la carrera del cristiano no es por algo que se acaba y se echa a perder. No es algo que termina en esta vida. La meta de un seguidor de Cristo es eterna, sublime, incorruptible, y lo vemos en el contexto del versículo de hoy: Evangelizar. Hablar de Cristo a las personas que no le conocen para que le conozcan y se vuelvan a Él. Y esa es una labor que tiene recompensas eternas. El alma de las personas está en juego. ¿Será esa nuestra meta de vida? Muchos cristianos soñamos con predicar en un púlpito, con tocar un instrumento, con tener a nuestro cargo algún ministerio. Está bien, todo eso es un vehículo… Pero, ¿Tenemos claro que el subirte a ese vehículo no es llegar al destino? Son cosas diferentes. La verdadera meta es ganar almas para Cristo. Ni siquiera para tu congregación o iglesia local. ¡El propósito es que una persona que no conozca del amor de Jesús, lo pueda experimentar y lo pueda amar por el resto de sus vidas!


Es una labor compleja, es una carrera complicada, ¿Pero sabes qué es lo mejor? Que no eres tú quien debe convencer. Esa es labor del Espíritu Santo. Nuestro trabajo en esta carrera es ir esparciendo la semilla. Alguna caerá entre piedras, otros serán comidas por animales, otras serán ahogadas por espinas… pero alguna caerá en tierra fértil y dará fruto al ciento por uno. Eso es lo que importa.


Antes disfrutaba llegar a la meta. Saber que todo mi entrenamiento había dado frutos y por fin había llegado. Ahora disfruto también del proceso. Cuando subo a esa caminadora, cuando estoy por comenzar un entreno, lo disfruto. Me pongo los audífonos, y somos sólo Dios y yo.


 ¿Estás dispuesto a empezar el entrenamiento de esta carrera de la fe?


P.D. Agradezco a Dios por mis 39 años. A pesar que estuve 20 años lejos de Él, sé que no querría volver atrás. Sé lo que es vivir lejos de Su Presencia y por eso quiero atesorar y seguir en la carrera de la fe. Todo lo que tengo y lo que soy es por Él. 


jueves, 23 de septiembre de 2021

PARA ESTE TIEMPO NACÍ


 

Ester 4:12-14

Cuando Mardoqueo se enteró de lo que había dicho Ester, mandó a decirle: «No te imagines que por estar en la casa del rey serás la única que escape con vida de entre todos los judíos. 

Si ahora te quedas absolutamente callada, de otra parte vendrán el alivio y la liberación para los judíos, pero tú y la familia de tu padre perecerán. ¡Quién sabe si no has llegado al trono precisamente para un momento como este!»


No sólo fue la posición de Ester la que permitió a Dios salvar a su pueblo. También fue la relación que tenía con Mardoqueo. Su primo / papá adoptivo le hace ver sobre las consecuencias que podría tener su pueblo si ella se queda callada y no utiliza la influencia que tiene a su favor con el Rey. Por supuesto, Ester tiembla del miedo ya que podría perderlo todo y ser sentenciada junto con su pueblo, pero al final de cuentas le hace caso a Mardoqueo.


Es momento de analizar esta porción de la Biblia y compararla con nuestra situación actual. ¿Por qué formas parte de esa familia? ¿Por qué tienes ese trabajo, con esos compañeros de trabajo? ¿Por qué has ganado un puesto de influencia? Todas esas preguntas son respondidas acá. Y como Ester, tenemos 2 opciones: Quedarnos callados, o hablar... estar convencidos que por esa razón es por la que estamos en esa posición.


Pidamos hoy a Dios que nos dé la valentía para no quedarnos callados, sino utilizar la posición y el lugar donde nos ha puesto. Que todo lo que hagamos y digamos sea para engrandecer su nombre y su reino. ¡Amén!



miércoles, 4 de agosto de 2021

UN CORAZÓN SERVICIAL


 

Rut 2:11-12

"—Ya me han contado —le respondió Booz— todo lo que has hecho por tu suegra desde que murió tu esposo; cómo dejaste padre y madre, y la tierra donde naciste, y viniste a vivir con un pueblo que antes no conocías. 

¡Que el Señor te recompense por lo que has hecho! Que el Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte, te lo pague con creces."


Vemos algunos indicios de la línea de tiempo donde se desarrolla la historia de Rut. También vemos en este capítulo que tanto ella como su suegra Noemí son madianitas, un pueblo extranjero, de los que Israel tuvo que conquistar para tomar posesión de la tierra.


Pero extranjero no significa malvado. Ya lo hemos visto también en relatos como el de Rahab. Acá Rut es alabada por la forma en que trató a su suegra, aún cuando ya no estaba atada a ella de alguna forma, ya que su esposo había muerto. Booz le reconoce su actitud y eso la lleva probablemente a enamorarse de ella. Dios reconoce esa actitud, la premia... y Rut se va a convertir en la abuela del Rey David. Nosotros de igual forma, no pensemos que Dios pasa por alto tanto la buena actitud como la mala, nosotros debemos actuar en base a nuestras convicciones y creencias y Dios en su momento va a recompensar esas actitudes.


Pidamos hoy a Dios un corazón dadivoso, con ganas de servir, con ganas de consolar. Rut empezó con su círculo familiar cercano, sigamos su ejemplo y hagámoslo también.

jueves, 27 de mayo de 2021

PRUEBA DE FE


 

Génesis 22:2

"Y Dios le ordenó:

—Toma a tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te indicaré."


Dios hace lo que parece una petición bastante horrible a Abraham, pero muestra cuán lejos ha crecido la relación de Abraham con el Señor. 


En este punto, Abraham es considerado un modelo de fe y un amigo de Dios. ¿Cómo ves pasos similares de crecimiento en tu propio viaje con Dios? Cada cierto tiempo, no nos sorprenda si nos ocurren cosas que pueden hacer tambalear nuestra fe... pero tengamos confianza en que el final de la historia será mucho mejor que todo lo malo que pudimos haber pasado en esta tierra, si nos mantenemos firmes en nuestra fe.


Oración: Amado Dios, que nunca reniegue si "pierdo" lo que me has dado. Mi vida y todo lo que tengo es tuyo, adminístralo y tómalo como mejor te parezca. Que nunca pierda mi fe en ti. El final será mucho mejor que las turbulencias del camino. Amén.

martes, 18 de mayo de 2021

VIDA DE FE





 

Santiago 2:20

"¡Qué tonto eres! ¿Quieres convencerte de que la fe sin obras es estéril?"


La Biblia dice: "La fe sin obras está muerta". Noé mostró su fe al hacer todo lo que el Señor le pidió. 


¿La forma en la que vivimos reflejará nuestra fe en Dios? ¿Qué evidencia de tu fe ves en tu vida? (Santiago 2:20, Génesis 5:22)


¿Qué tipo de persona era Noé? Era una persona normal a simple vista, pero su fe determinó el curso de su vida y de su familia. Pero no era una fe estéril, era una fe activa. Por su fe, creyó a Dios e hizo lo que Dios le pidió, aunque pareciera una locura para los que lo conocían y se burlaban de él.


Que el día de hoy Dios encuentre en nosotros personas de fe como Noé, ¡Y que esa fe se traduzca en acciones reales!


martes, 2 de marzo de 2021

LOS PATINES


 

Nehemías 4:6

"Continuamos con la reconstrucción y levantamos la muralla hasta media altura, pues el pueblo trabajó con entusiasmo."


A un niño le dieron un par de patines que siempre había querido. Hizo todo lo posible por mantener el equilibrio sobre ellos, pero siguió cayendo al duro cemento. Un transeúnte notó los esfuerzos persistentes del muchacho y sus constantes caídas. Él dijo: "Hijo, si yo fuera tú, me rendiría. De lo contrario, podrías lastimarte". Con lágrimas en los ojos, el niño levantó la vista del suelo y dijo: "Señor, no conseguí estos patines para rendirme; los conseguí para aprender".


Nehemías ya conocía la voluntad de Dios. Él había orado por el muro y la gente comenzó a construirlo. Sin embargo, apenas habían comenzado cuando llegaron los enemigos y los amenazaron. Sabiamente, Nehemías hizo una pausa para orar, y uno ve en esta oración la voluntad de acero de Nehemías y su pueblo (Nehemías 4: 1-6). Parece haber dicho: "Dios, tú vigila, nosotros haremos el trabajo". La determinación y la oración dieron sus frutos.


Cualquier cosa que valga la pena que hagamos por el Reino será amargamente opuesta por el enemigo. Sin embargo, si hemos recibido una dirección clara de Dios, entonces deberíamos tener la misma determinación que el niño sobre los patines. No llegamos tan lejos para rendirnos. Terminaremos la obra que Dios nos ha puesto por delante.

Dios velará mientras oramos y se harán nuestras contribuciones personales al Reino de Cristo.


domingo, 28 de febrero de 2021

LOROS


 

Esdras 9:6

"Y le dije en oración:

«Dios mío, estoy confundido y siento vergüenza de levantar el rostro hacia ti, porque nuestras maldades se han amontonado hasta cubrirnos por completo; nuestra culpa ha llegado hasta el cielo."


Un hombre compró un loro. Desafortunadamente, pronto descubrió que su pájaro tenía un vocabulario espeluznante. El hombre tenía un amigo que también tenía un loro. A este pájaro se le había enseñado a cantar solamente himnos. Entonces el hombre decidió juntar los dos pájaros. Esperaba que el loro que canta himnos pudiera enseñarle un mejor lenguaje al pájaro que maldecía. Después de dejar a los pájaros juntos durante algún tiempo, el hombre descubrió, para su consternación, que el cantante de himnos olvidó sus canciones y adoptó el lenguaje cuestionable de su nuevo compañero.


Esdras vio el mismo tipo de deterioro entre los israelitas. Se casaron con extranjeros y, en lugar de criarlos para que cumplieran con las normas de Dios, los israelitas fueron arrastrados por la influencia maligna. Esdras fue a Dios en oración desesperada buscando una solución (Esdras 9: 5-15). Estaba avergonzado de que el pueblo de Dios hubiera olvidado tan pronto la amarga lección del cautiverio. Dios escuchó la oración de Esdras y a través de él trajo a la gente de regreso a Él.


Hay dos lecciones importantes en la oración de Esdras. Primero está la importancia vital de elegir a los amigos adecuados. Nos volvemos como los más cercanos a nosotros de muchas maneras sutiles. En segundo lugar, debemos notar que Esdras primero habló con Dios sobre el problema; no se quejó con los demás. A menudo criticamos primero y luego oramos. 


Que aprendamos a orar por los atrapados por el mal. Y que podamos elegir a nuestros amigos como si nuestra vida dependiera de ello. Es así.


jueves, 25 de febrero de 2021

PEQUEÑO NAPOLEÓN


 

2 Crónicas 14:11

"Allí Asá invocó al Señor su Dios y le dijo: «Señor, solo tú puedes ayudar al débil y al poderoso. ¡Ayúdanos, Señor y Dios nuestro, porque en ti confiamos, y en tu nombre hemos venido contra esta multitud! ¡Tú, Señor, eres nuestro Dios! ¡No permitas que ningún mortal se alce contra ti!»"


El general George B. McClellan se convirtió en foco de atención en la Guerra Civil. Esto se debió en gran parte a su actitud personal. La prensa comenzó a llamarlo "Pequeño Napoleón" porque habitualmente realizaba poses napoleónicas para reporteros y fotógrafos. Parecía carecer de toda muestra de humildad, refiriéndose al ejército como "mi ejército" y "mis soldados". A menudo criticaba al comandante en jefe Abraham Lincoln, asumiendo que sabía más que el presidente. Al poco tiempo, fue despedido en desgracia.


Un líder sabio es verdaderamente humilde. Sabe que la victoria no depende de su propia fuerza, sino de la de Dios y de los demás. Asá, un buen rey, había vivido mucho y había servido a Dios. Cuando su reino fue amenazado por Zera, Asá habló sabiamente con Dios primero sobre el problema y obtuvo la victoria (2 Crónicas 14: 9-15). Asá entendió que mientras Dios estuviera con él, ningún hombre podría prevalecer.


En nuestro esfuerzo por enseñar a nuestros hijos la autosuficiencia, a menudo nos excedemos. La persona sabia reconoce que las batallas de la vida nunca serán ganadas por sus propios poderes, sino por la sabiduría y la guía de Cristo. Un sabio pasa por la vida no refiriéndose a "mis ejércitos", sino dando crédito a Cristo a través del cual tenemos paz y realización.

La dependencia de Cristo no es un signo de debilidad sino de fuerza.


miércoles, 24 de febrero de 2021

MONUMENTOS


 

1 Crónicas 29:18

"Señor, Dios de nuestros antepasados Abraham, Isaac e Israel, conserva por siempre estos pensamientos en el corazón de tu pueblo, y dirige su corazón hacia ti."


Miles de monumentos salpican las colinas de Pensilvania y Maryland, donde se libraron las sangrientas batallas de la Guerra Civil. Estos recordatorios de piedra recuerdan el valor de los soldados del norte y del sur. Sin embargo, no se encuentran monumentos a los verdaderos vencedores de esa amarga batalla: destrucción y muerte. Estos son los verdaderos "vencedores" de todas las guerras y de todas las naciones involucradas en conflictos.


El hombre nunca parece aprender su lección sobre la guerra. En los últimos doscientos años, Estados Unidos ha estado involucrado en muchos conflictos importantes, un promedio de uno cada veinticinco años. Hoy, la amenaza de más conflictos se cierne sobre nosotros, ya que parece que estamos destinados a repetir continuamente nuestra sórdida historia. Debido a que somos lentos para aprender y rápidos para olvidar, David le pidió a Dios que imprimiera su verdad profundamente en los pensamientos y la imaginación de la gente (1 Crónicas 29: 10-19).


¿Por qué tenemos que "reinventar la rueda" continuamente? ¿Por qué no podemos aprender de una vez por todas que la guerra no produce nada más que dolor, desesperación y muerte? Dios puede ayudarnos a romper este círculo vicioso de desesperación si oramos. Nuestras batallas personales pueden terminar en el Calvario. Hoy, sería bueno orar como David para que nuestras mentes e imaginaciones sean completamente absorbidas y capturadas por los deseos de Dios.

Que nuestras vidas sean monumentos al mayor vencedor de todos: Jesucristo, Quien vence el pecado, el infierno y la tumba.


martes, 23 de febrero de 2021

EN PENA


 

2 Reyes 20:5

"«Regresa y dile a Ezequías, gobernante de mi pueblo, que así dice el Señor, Dios de su antepasado David: “He escuchado tu oración y he visto tus lágrimas. Voy a sanarte, y en tres días podrás subir al templo del Señor."


Durante la guerra, el famoso comediante escocés, Sir Harry Lauder, recibió la noticia de que su hijo había sido asesinado en Francia. En la tristeza de esas horas, dijo: "En un tiempo como este, hay tres caminos abiertos para un hombre. Puede rendirse en la desesperación, amargar al mundo y convertirse en un cascarrabias. Puede esforzarse por ahogar su dolor en beber o una vida de extravío y maldad. O puede volverse a Dios ".


Los dolores vienen, y nuestra felicidad y supervivencia dependen de nuestras reacciones ante ellos. Cuando Ezequías enfermó gravemente, estaba seguro de que moriría. Sin embargo, en esos momentos, se volvió a Dios y oró una larga oración pidiendo sanidad (2 Reyes 20: 1-11). Dios escuchó y respondió su oración, agregando quince años fructíferos a la vida de este buen rey.


Quizás la lección más fuerte que podemos aprender de la historia de Ezequías es nunca rendirse. No hemos agotado nuestros recursos hasta que hayamos llorado y orado por nuestra difícil situación. Dios puede tener un propósito más elevado y más santo en nuestro sufrimiento, pero esto nunca podrá realizarse si nos convertimos en desertores espirituales.

El sabio se aparta de la amargura hacia el Señor, la única verdadera ayuda en tiempos de angustia. Como dijo Pablo: "Habiendo hecho todo, estad firmes".


viernes, 19 de febrero de 2021

ATADO AL MÁSTIL


 

1 Reyes 17:21

"Luego se tendió tres veces sobre el muchacho y clamó: «¡Señor mi Dios, devuélvele la vida a este muchacho!»"


El escritor Charles Kingsley cuenta la vez que visitó al famoso artista Turner y lo felicitó por su pintura de un mar tormentoso. "¿Cómo capturaste tanto drama en la obra?" Preguntó Kingsley. "Fui a la costa de Holanda", dijo Turner, "y contraté a un pescador que me llevó al mar. Se estaba gestando una tormenta y navegamos hasta su ojo. Estaba aterrorizado y quería tumbarme en el fondo del barco, pero No pude: estaba atado al mástil. No solo vi esa tormenta y la sentí, sino que me hice uno con ella. A partir de ahí pinté este cuadro ".


A menudo, del dolor de la experiencia surge una gran belleza. Elías vivía en la casa de una viuda cuando su hijo murió repentinamente. En la agonía de esa hora, Elías oró y Dios resucitó al niño (1 Reyes 17:24). De esta experiencia, la viuda aprendió mucho sobre Elías y más sobre Dios.


A menudo preferimos no estar atados al mástil o atravesar la tormenta. Sin embargo, vienen las tormentas de la vida y, en esencia, estamos atados al mástil. Sin embargo, en Cristo, podemos enfrentar los mares embravecidos sin miedo. Y, a partir de estas experiencias, podemos aprender a conocer mucho mejor a nuestro Maestro. Él sigue calmando el mar y calmando la tormenta.


jueves, 18 de febrero de 2021

PRÁCTICA DE ORACIÓN


 

1 Reyes 8:52

"»¡Dígnate mantener atentos tus oídos a la súplica de este siervo tuyo y de tu pueblo Israel! ¡Escúchalos cada vez que te invoquen!"


En lo profundo de los arroyos oscuros de Mammoth Cave, Kentucky, hay peces vivos que han perdido la vista. Estos peces han vivido durante siglos en las oscuras aguas de la cueva y sus nervios ópticos se han atrofiado.


La atrofia, o el desgaste de los músculos por falta de uso, es una condición bastante común entre los seres vivos. Los hombres también son víctimas de una atrofia espiritual. Charles Darwin admitió que perdió su amor por la poesía y la música, una vez queridas por él, porque no pudo desarrollarlas. De la misma manera, podemos perder nuestro poder vital de oración por desuso. Simplemente debemos permanecer en oración en todo momento.


Este es uno de los puntos fuertes de la oración de dedicación del templo de Salomón (1 Reyes 8: 22-53). Mientras estaba de pie ante la congregación, el rey le suplicó a Dios que siempre escuchara a la gente cuando y dondequiera que oraran. La oración de Salomón fue más para el beneficio del pueblo que para el de Dios. Salomón sabía que Dios ciertamente escucharía a su pueblo. Pero Salomón quería recordarle a Israel que siempre debían orar en las buenas y en las malas. Su mensaje está bien recibido. Para prevenir la atrofia espiritual, debemos mantener una sólida vida de oración. Es por eso que reservamos un tiempo diario para estar en comunión con Dios.

La práctica de la oración mantiene nuestros músculos espirituales en forma para cualquier crisis.


miércoles, 17 de febrero de 2021

LIDERAZGO SABIO


 

1 Reyes 3:9

"Yo te ruego que le des a tu siervo discernimiento para gobernar a tu pueblo y para distinguir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién podrá gobernar a este gran pueblo tuyo?»"


En el fragor de la Primera Guerra Mundial, el presidente Woodrow Wilson pidió "paz sin victoria". Dijo que "la victoria significaría una paz impuesta al perdedor, las condiciones de un vencedor impuestas a los vencidos. Dejaría un aguijón, un resentimiento, un recuerdo amargo sobre el que los términos de la paz no podrían descansar permanentemente, sino sólo como sobre arenas movedizas. " El mundo rechazó la súplica de Wilson, pero en veintiún años, su profecía se había hecho realidad. Alemania, herida por el Tratado de Versalles impuesto, arremetió airadamente y comenzó el baño de sangre de la Segunda Guerra Mundial.


Trágicamente, los líderes mundiales con sabiduría son pocos y distantes entre sí. Y cuando existen, con demasiada frecuencia, otros líderes niegan su influencia. Salomón, al ascender al trono de su padre, sabía que debía tener sabiduría divina para juzgar a su pueblo, si su reinado iba a ser pacífico y próspero. Por lo tanto, su única oración fue pidiendo sabiduría, y a Dios le agradó (1 Reyes 3: 5-9). Salomón recibió su pedido e Israel entró en una edad dorada de prosperidad.


Hoy, oremos por los líderes mundiales para que ellos también busquen la sabiduría de Dios para nuestro mundo. Y, a escala personal, que pidamos a Dios su sabiduría mientras nos ocupamos de la vida. Ya sea en un país o en un hogar, Dios concede sabiduría a todos los que la piden.


domingo, 14 de febrero de 2021

DE LAS RUINAS


 

Jueces 16:28

"Entonces Sansón oró al Señor: «Oh Soberano Señor, acuérdate de mí. Oh Dios, te ruego que me fortalezcas solo una vez más, y déjame de una vez por todas vengarme de los filisteos por haberme sacado los ojos»."


Henry Ward Beecher, que había conocido mucho dolor en su propia vida, comentó: "Hay muchas frutas que nunca se vuelven dulces hasta que la escarcha las ha posado; hay muchas nueces que nunca caen de la rama del árbol de la vida hasta que la escarcha las ha abierto y vuelto a abrir; y hay muchos elementos de la vida que nunca se vuelven dulces y hermosos hasta que el dolor los toca ".


Esto fue ciertamente cierto en el caso de Sansón. Apodado "Pequeño sol", Sansón fue primero una delicia y luego una vergüenza para sus padres. Era un niño voluntarioso que insistía en su propio camino. Estaba decidido a vivir la vida al máximo. Naturalmente, la cosecha de una vida así está llena de dolor; y pronto lo encontramos ciego, atado y profundamente humillado. Había comenzado con una promesa tan grande, pero terminó en desgracia.


El dolor hizo algo por Sansón. En esos últimos días de su vida, llegó a conocer a Dios personalmente. Los días de su muerte fueron hermosos, y la Biblia dice que hizo más en su muerte que en toda su vida. Sansón oró en esos últimos momentos (Jueces 16: 25-31), y Dios lo escuchó y respondió.

Cuánto mejor hubiera sido si Sansón hubiera aprendido a orar mucho antes de ese día oscuro cuando fue encadenado al poste del templo.


viernes, 12 de febrero de 2021

¿POR QUÉ?


 

Josué 7:8

"Dime, Señor, ¿qué puedo decir ahora que Israel ha huido de sus enemigos?"


Una vez, cuando el autor inglés John Ruskin visitó a una amiga, la encontró muy alterada. Había arruinado un pañuelo caro con una mancha de tinta indeleble. "No se puede hacer nada al respecto", gritó. Ruskin pidió ver la tela y luego se la llevó a casa. Algún tiempo después devolvió el pañuelo y no se reconoció la mancha. Había hecho un diseño de belleza incomparable, utilizando la mancha en sí misma como base para un patrón. La tela se volvió aún más valiosa que antes de mancharse.


Después de la abrumadora victoria de Jericó, Israel fue derrotado en Hai. Josué, frustrado, fue a Dios y le preguntó: "¿Por qué?" Se quejó de que tal derrota sería una mancha en la reputación de Israel e incluso se reflejaría en Dios mismo (Josué 7: 6-13). Dios le señaló el problema de Israel a Josué y el pecado fue corregido. Se llevó a cabo una segunda carga sobre Hai, y esta vez la victoria total llegó a Israel. Dios había tomado la mancha y había hecho algo hermoso con ella.


Los eruditos a menudo dicen que en Jericó los israelitas aprendieron la lección de la fe, y en Hai aprendieron la obediencia. Sin duda, sus vidas se vieron enriquecidas por la mancha de Hai. Del mismo modo, nuestras vidas a veces se ven tocadas por la derrota. Pero, si en esos momentos oramos, Dios señala nuestros problemas y toma el paño de nuestras vidas para hacer algo hermoso y valioso.


miércoles, 10 de febrero de 2021

UN ENVIADO


 

Números 27:16-17

"—Dígnate, Señor, Dios de toda la humanidad, nombrar un jefe sobre esta comunidad, uno que los dirija en sus campañas, que los lleve a la guerra y los traiga de vuelta a casa. Así el pueblo del Señor no se quedará como rebaño sin pastor."


Hace unos días leímos una historia sobre Clara Barton, en el campo de batalla, ella se conmovió para ayudar a los hombres moribundos. Esta ex maestra de escuela y empleada de patentes se obsesionó con la idea de que "un hombre no puede tener mayor necesidad que ser salvo de la muerte". Suplicó por suministros y siguió a los hombres a la guerra en Fredericksburg, Charleston y Fort Wagner. Esta noble mujer avanzó hacia las masas con esperanza y sanación.


Moisés también fue testigo de la matanza de hombres mientras trataba de conducir a medias y a ciegas a un pueblo terco hacia la Tierra Prometida. Moisés no vivió para ver cumplido su sueño. Acercándose al final de su larga vida, alzó su voz en una súplica apasionada: Que el SEÑOR, Dios de los espíritus de toda carne, ponga un hombre sobre la congregación. Oró por un líder que actualizara su visión (Números 27: 15-17). Dios respondió esa oración y envió a Josué.


Nuestro mundo no ha aprendido las lecciones de la guerra, la muerte y la infidelidad. Muchos todavía están heridos y muriendo sin Cristo. Jesús nos enseñó a orar para que hombres y mujeres fueran enviados a la cosecha. Necesitamos a aquellos que marcharán hacia los moribundos con esperanza y sanación. Es más apropiado que sigamos a Moisés al orar para que Dios nos envíe hombres de visión y fe.

Sigue siendo cierto que "un hombre no tiene mayor necesidad que ser salvo de la muerte". ¿Y quién nos puede salvar, si no es Jesús?


martes, 9 de febrero de 2021

TODOS DEPENDEMOS DE TODOS


 

Números 14:19

"Por tu gran amor, te suplico que perdones la maldad de este pueblo, tal como lo has venido perdonando desde que salió de Egipto»."


Un destacado canadiense habló sobre la interdependencia de su país y Estados Unidos. Dijo: "Económicamente, cuando Estados Unidos estornuda, Canadá se resfría". Si bien algunos pueden oponerse a una dependencia tan estrecha, tenemos que reconocer que todas las naciones están inevitablemente entrelazadas en una dependencia mutua. En esencia, la raza humana debe permanecer unida o no sobrevivirá.


Moisés pareció sentir este tipo de dependencia de la gente de su pequeña nación. Dependía de su supervivencia, ya que había vinculado su propia fortuna con el pueblo escogido de Dios. En Cadés, oró para que Dios los perdonara y les concediera misericordia a pesar de su infidelidad (Números 14: 13-19). Él predijo vergüenza nacional si Dios no cumplía sus promesas a Israel.


La súplica de Moisés por su pueblo podría considerarse un modelo para nuestras oraciones. A menudo, oramos por problemas o deseos personales. Con demasiada frecuencia, descuidamos nuestra mayor responsabilidad de orar para que el avivamiento llegue a nuestras naciones. Moisés tenía razón al pedir perdón por su pueblo.

Hoy, sigamos su ejemplo y oremos por nuestras naciones, nuestros líderes y ciudadanos.


sábado, 6 de febrero de 2021

SU PRESENCIA


 

Éxodo 33:14

"—Yo mismo iré contigo y te daré descanso —respondió el Señor."


Clara Barton cuidó a los moribundos en el sangriento campo de batalla. Una noche, en el granero donde se guardaban los heridos, se detuvo para consolar a un niño herido. Ella lo escuchó jadear, "¿Debo morir solo ... aquí ... en la oscuridad?" Clara le revolvió el pelo y negó con la cabeza con firmeza. Luego trajo treinta linternas y las colocó alrededor del muchacho. El joven tomó la mano de la señorita Barton y dijo: "Oh, no voy a morir solo ahora. Puedo verte".


La cercanía de Clara Barton trajo esperanza a los hombres afectados por la Guerra Civil. Moisés también conocía el poder de la presencia. Buscó la única Presencia que marcaría la diferencia entre la vida y la muerte. Sabía que si Dios no continuaba con Israel, todo sería inútil. Por eso, dijo: Si Tu Presencia no va con nosotros, no nos saques de aquí.


La oración de Moisés (Éxodo 33: 12-23) es la más apropiada hoy. Mientras somos guiados a través de nuestro propio desierto personal hacia la Tierra Prometida, necesitamos la Presencia que nos guía de nuestro Señor eterno.

Él no se esconde de nosotros, pero está ahí: una "ayuda siempre presente en el momento de la angustia".


domingo, 31 de enero de 2021

EL PARAGUAS


 

Romanos 4:3

"Pues ¿qué dice la Escritura? «Le creyó Abraham a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia»."


Durante un verano particularmente caluroso, un grupo de agricultores se reunió en su iglesia para orar por lluvia. El clima seco amenazaba su sustento y su situación era desesperada. Después del servicio, una niña le preguntó a su padre si la gente realmente esperaba que lloviera. "Por supuesto", respondió el papá. "De lo contrario, no estaríamos aquí". "Pero papá", protestó la niña, "¿cómo es que nadie vino a la iglesia con un paraguas?"


En la primera oración registrada en la Biblia (Génesis 15: 1-6), vislumbramos la fe de Abraham. Es una fe que va más allá del entendimiento humano. Cuando Abraham fue anciano y encorvado por los años, se quejó a Dios de que no tenía heredero. Dios le prometió a Abraham que sería bendecido con un hijo, y Abraham creyó a pesar de su vejez. A partir de ese momento vivió con la expectativa de que Dios le diera un hijo. En esencia, Abraham comenzó a llevar el paraguas de la fe en esta primera oración.


Hubo momentos en que Abraham dudó, pero sobre todo, vivió una vida de fe. Lo que a Abraham le parecía imposible se convirtió en realidad porque le creyó a Dios. Dios siempre honra la fe de sus seguidores. Santiago nos recuerda: Pero que pidan con fe, sin dudar (Santiago 1: 6). Nuestras súplicas unidas a la fe dan a luz a la oración contestada. Cuando oremos, creamos.


jueves, 28 de enero de 2021

SIN SENTIMIENTOS


 

Efesios 4:19

"Han perdido toda vergüenza, se han entregado a la inmoralidad, y no se sacian de cometer toda clase de actos indecentes."


En 1906, nació un hermoso bebé en un hogar alemán. De niño era sensible a las cosas del Señor, pero de joven se amargó mucho. A los veintiséis, se unió al partido nazi y se hizo conocido como el carnicero de Alemania. Adolf Eichmann asesinó a seis millones de judíos y se jactó: "Saltaré a mi tumba riendo". Cuando fue capturado y juzgado, no había cambiado. Fue ejecutado y murió como vivía - un hombre amargado y malvado - burlándose, "Los arrepentimientos son para los niños pequeños". Aquí hay un ejemplo vívido de un hombre "sin sentimientos".


La Palabra de Dios advierte que esto puede suceder, y cuando sucede, el infierno se derrama sobre nuestro mundo. Los Hitler y Stalin fueron una vez niños con sentimientos tiernos, pero algo sucedió en el camino que les quitó toda conciencia de Dios y compasión por el hombre. Poco a poco, dejaron de preocuparse hasta que estuvieron "sin sentimientos".


Debido a que es urgente que los hombres mantengan la compasión y el amor por Dios, los predicadores aran el barbecho de los corazones de las personas. Es por eso que los ministros instan a las personas a dar y ser compasivas. El único antídoto para hombres como Eichmann son los hombres enamorados y apasionados por la vida. Deberíamos examinarnos a nosotros mismos para ver si todavía nos conmueven las heridas de la humanidad. El Dr. Pierce suele decir: "Rompe mi corazón las cosas que rompen el corazón de Dios". Esta oración nos recuerda que los creyentes deben ser personas bondadosas. Aquellos que han cerrado el fluir de la compasión morirán amargados; los que aman a Dios y a los hombres vivirán para siempre.

La Biblia dice: Los que siembran con lágrimas segarán con gozo (Salmo 126: 5).