martes, 14 de octubre de 2014

INTIMIDAD EN SU PRESENCIA


Salmo 46:10
 "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios"

¿Alguna vez te has puesto a pensar cuánto tiempo pasamos hablando? Generalmente, en lo que nos gusta llamar nuestro «tiempo de quietud» con Dios, llenamos todo silencio con nuestras oraciones. ¿Pero acaso alguna vez practicamos simplemente estar «quietos»?

Dios dijo: «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios» (Salmo 46:10). Cuando Jesús notó que los discípulos estaban tan ocupados que ni siquiera tenían tiempo para comer, les dijo: «Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco» (Marcos 6:31). Cuando dejamos atrás las distracciones de la vida, podemos descansar con mayor facilidad y volver a centrarnos en Dios.

¿Estás permitiendo que los momentos de quietud a solas con Dios sean parte de tu vida? ¿Deseas que Él restaure tu alma? (Salmo 23:1-3). Permítele que te enseñe cómo «estar quieto». Y escucha cuando Jesús te invita: «Ven aparte conmigo y descansa un poco».



Los tiempos de quietud con Dios acumulan energía y poder para emergencias futuras.

lunes, 13 de octubre de 2014

DISTANCIAMIENTO EN EL MATRIMONIO


Malaquías 2:15
 "No seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud"

Hace unos años corrió por el Internet el "caso" de un nido de águilas calvas monitoreado por una cámara web. Una amada familia de águilas, a la cual muchos veían por Internet, estaba separándose. Después de criar a varios polluelos en estaciones pasadas, los padres volvieron a poner nuevos huevos en la primavera. Pero luego, una hembra joven invadió su feliz hogar. Cuando papá comenzó a tontear con ella, mamá desapareció y la vida dentro de los huevos abandonados se apagó.

En la sala de chateo por Internet las preguntas y las acusaciones iban y venían con vehemencia. Todos los que amaban a la pareja estaban afligidos. Los biólogos advirtieron a los aficionados entusiastas de las águilas que no les atribuyeran valores humanos a las aves. Pero todos lo hicieron. Todos queríamos que la pareja original volviera a unirse. Todos parecían «saber» que la unidad familiar es sagrada.

Mientras los miembros de la sala de chateo expresaban su tristeza, me pregunté si sabrían que Dios tiene sentimientos muy parecidos cuando se trata de separaciones familiares humanas. También me hice esta pregunta en cuanto a mí mismo: ¿Por qué sentí mayor tristeza por las águilas que por las familias humanas rotas en mi comunidad? Está claro que necesito revisar mis prioridades.

En Malaquías 2, vemos la opinión que Dios tiene del matrimonio. Éste simboliza Su pacto con Su pueblo (v. 11). Lo toma muy en serio —y nosotros también debemos hacerlo.


Importante: Pon a Cristo primero si quieres que tu matrimonio llegue hasta el final.

domingo, 12 de octubre de 2014

DIOS PRODUCE LA COSECHA



Marcos 4:28-29
 "Primero hierba, luego espiga, después grano lleno... la siega ha llegado"

Cuando escuchamos a las personas compartir su experiencia de conversión, puede que nos parezca que la fe se dio de inmediato. Pero su salvación frecuentemente conlleva una historia de batalla espiritual antes de que tomaran esa decisión. Necesitaron tiempo para reflexionar en el Evangelio. Para ellos, llegar al Salvador fue un proceso.

Esto es similar al proceso de la agricultura: los meses de espera llegan a su fin y los obreros entran a raudales a los campos para ayudar con la cosecha. Una de las parábolas de nuestro Señor ilustra cómo la fe —al igual que un cultivo— necesita tiempo para desarrollarse. Responder al Evangelio es como una semilla que crece «primero hierba, luego espiga, después grano lleno», hasta que, finalmente «la siega ha llegado» (Marcos 4:28-29).

Debido a que puede que las personas necesiten tiempo y que se les exponga el Evangelio muchísimas veces antes de que estén listas para tomar una decisión, tenemos que ser sensibles en cuanto a dónde se encuentran ellas en su peregrinaje de fe. Mientras tanto, podemos cultivar el interés espiritual, orar por ellas ¡y esperar la cosecha!


Sembramos la semilla; Dios produce la cosecha.

sábado, 11 de octubre de 2014

LA ALTERNATIVA



2 Corintios 5:8
"Pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor"
 

Hoy es mi cumpleaños. Aparte de las felicitaciones, ya cada vez es más común que me hagan la conocida pregunta: "¿Qué se siente ser un año más viejo?". Mi respuesta un poco en broma, podría ser: "«Bueno, si cumplo años significa que no estoy muerto, la otra alternativa»"

Puede que sea un mal chiste, pero me puse a analizar esas palabras y a preguntarme ¿Realmente es mejor esta alternativa que la otra? No me malinterpreten, por favor. Soy feliz de vivir todo el tiempo que el Señor me permita y ver a mi hijo y si es Su voluntad, ver a mis nietos crecer y experimentar la vida. No me emociona lo inevitable de la muerte. Pero, como creyente, la alternativa de envejecer es el cielo, ¡Y eso no está mal!

En 2 Corintios 5, Pablo habla acerca de la realidad de vivir con los dolores y sufrimientos de nuestros cuerpos físicos, nuestros «tabernáculos» de la carne. Pero no debemos vivir desesperados por causa del envejecimiento. De hecho, el apóstol nos llama a justamente lo opuesto. Él escribió: «Pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor» (v. 8). ¡Confiamos! ¡Estamos ausentes! ¿Por qué? Porque nuestra alternativa a la vida terrenal es que estaremos presentes con el Señor, ¡por siempre! La perspectiva celestial de lo que nos espera puede darnos confianza para vivir ahora.

Si conoces a Cristo, Su promesa puede hacerte exclamar junto con el autor del himno: «Eres mi fuerza, mi fe, mi reposo». ¡Qué gran alternativa!


¡La muerte es ganancia porque significa el cielo, la santidad y Él!

viernes, 10 de octubre de 2014

SI CRISTO VINIERA HOY...


Mateo 24:44"Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis"

Cuando los discípulos Le preguntaron a Jesús acerca de la fecha de Su retorno (Mateo 24:3), les dijo que sólo Dios el Padre lo sabe: «Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre» (v. 36). Luego les instó a estar preparados para que no fueran tomados por sorpresa. «Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del hombre vendrá a la hora que no pensáis» (v. 44).

No sabemos cuándo regresará Jesús; puede venir en cualquier momento. El Dr. M. R. De Haan, fundador de Ministerios RBC, tenía un lema de dos palabras en su oficina: «Quizás hoy».

Cuando hacemos nuestros planes diarios, ¿somos conscientes de que puede que Cristo vuelva? ¿Estamos preparados para encontrarnos con Él? Si no es así, nunca es tarde para tomar la decisión de arrepentirnos de nuestros pecados, de confesar a Jesús como Señor y a hacer el firme propósito de vivir para Él... hasta el día en que vuelva por su iglesia.


Si Cristo viniera hoy, ¿estarías listo para encontrarte con Él?

jueves, 9 de octubre de 2014

PARA NO DESVIARNOS...



Hebreos 2:1"Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos"

Ser desviado hacia peligros no buscados puede dar resultado para las emocionantes secuencias de una película. Sin embargo, en la vida real los peligros de este tipo generalmente se marcan con señales de advertencia para evitar que las personas se aventuren por caminos que les causen daño.

De manera similar, la Biblia nos ha brindado señales de advertencia en cuanto a desviarnos de la seguridad de la Palabra de Dios. «Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos» (Hebreos 2:1).

Es fácil desviarnos cuando no nos aferramos a la Palabra de Dios por medio del estudio y la reflexión. Al igual que una corriente rápida, las atracciones de este mundo caído nos llevan hacia el pecado. Pero, al meditar en las Escrituras y buscar la guía del Espíritu Santo, aprendemos la realidad de nuestra ancla espiritual y nos mantenemos seguros, incluso en los peligros de la corriente del mundo.
 

La brújula de la Palabra de Dios te mantendrá lejos del naufragio espiritual.

miércoles, 8 de octubre de 2014

PREGUNTAS Y RESPUESTAS


1 Juan 3:2"Amados, ahora somos hijos de Dios"
¿Alguna vez te has quedado pensando en estas preguntas?: ¿Quién soy? ¿Hacia dónde voy? 


Qué consuelo es tener las respuestas llenas de autoridad de Dios en la Biblia. ¿Quiénes somos? En 1 Juan 3, el apóstol llama a sus lectores «hijos de Dios» (v. 2). Nos convertimos en Sus hijos al recibir a Jesús como nuestro Salvador del pecado (Juan 1:12). ¿Y hacia dónde vamos? Juan 14:1-6 nos dice que un día Él nos recibirá en un hogar que está preparando en el cielo.

Nuestro Hacedor no sólo es el Autor de la ciencia y la historia, sino que escribe la historia de cada miembro de la familia de Adán —la tuya y la mía. Podemos confiar en Sus respuestas.


Cuando conoces a Jesús, sabes quién eres y hacia dónde vas.