sábado, 28 de febrero de 2015

PLATA REFINADA


Salmos 12:6
"Las palabras del Señor son puras,
    son como la plata refinada,
    siete veces purificada en el crisol."


La sinceridad y la verdad son muy valiosas como cualquier metal precioso porque son muy raros de encontrar. 


Muchas personas son engañadoras, mentirosas, aduladoras; piensan que van a conseguir lo que quieren por medio del engaño. Como rey, David se encontró con que gran parte de las personas que lo acompañaban, esperaban ganar su favor y ganar la promoción a través de la adulación. Quizás lo vemos nosotros también en nuestros ambientes. Se respira en algunos lugares la hipocresía y la mentira.

Cuando sentimos como si la sinceridad y la verdad casi han dejado de existir, tenemos una esperanza: la Palabra de Dios. Las palabras de Dios son tan impecables como la plata refinada. Son tan ciertas, tan precisas y completamente ciertas...

...Así que escuchemos atentamente cuando Él habla en Su Palabra.

viernes, 27 de febrero de 2015

DESDE SU SANTO TEMPLO, ÉL ACTÚA




Salmos 11:4
"El Señor está en su santo templo,
    en los cielos tiene el Señor su trono,
y atentamente observa al ser humano;
    con sus propios ojos lo examina."


Cuando nos pasan esas situaciones en la vida donde nuestros cimientos tiemblan y deseamos que fuésemos invisibles ante los demás, tenemos que recordar que Dios todavía está en control. 


Su poder no se ve disminuido por cualquier giro de los acontecimientos. Él sigue siendo el DIOS Todopoderoso aún si perdemos nuestro empleo, si un ser querido parte de esta tierra o si las deudas nos zarandean sin piedad.

Nada sucede sin su conocimiento y autorización. Cuando sientas ganas de salir corriendo de Dios o con deseos de preguntarle (o reclamarle) el porqué de las cosas, recuerda que Su Plan para tí es bueno, agradable y perfecto. 

Él restaurará la justicia y la bondad de la tierra en Su momento. Él te levantará si confías en Él. ¡No desmayes!

jueves, 26 de febrero de 2015

¿CON QUÉ MOTIVO CLAMAMOS A DIOS?




Salmos 9:13-14
"Ten compasión de mí, Señor;
    mira cómo me afligen los que me odian.
Sácame de las puertas de la muerte,
    para que en las puertas de Jerusalén
    proclame tus alabanzas y me regocije en tu salvación."

   
Todos nosotros queremos que Dios nos ayude cuando estamos en problemas, pero a menudo por razones diferentes. 


Algunos quieren la ayuda de Dios para que se note ante los demás que se está viviendo bien. Otros quizás quieren la ayuda de Dios para sentirse bien consigo mismos. Otro grupo de personas busca la ayuda de Dios para demostrarse a sí mismos que pueden conseguir lo que se desea en cualquier situación. Y así, hay muchos ejemplos... 

David Sin embargo, quería la ayuda de Dios para que la justicia fuera restaurada a Israel y para que él pudiera mostrar a otros el poder de Dios. 

Cuando llames a Dios y clames por ayuda, considera tu motivo. ¿Es para ahorrarte dolor y vergüenza o para traer a Dios la gloria y el honor? ¡Que Dios nos ayude a glorificarlo en todo!

miércoles, 25 de febrero de 2015

COMO UN NIÑO...


Salmos 8:2
"Por causa de tus adversarios
has hecho que brote la alabanza
    de labios de los pequeñitos y de los niños de pecho,
para silenciar al enemigo y al rebelde."


Los niños son capaces de confiar y alabar a Dios sin dudas ni reservas. 


A medida que envejecemos, muchos de nosotros encontramos este tipo de situaciones como más difíciles de hacer. Pidamos hoy a Dios que nos dé la fe y entrega de un niño, que tengamos en nuestro cerebro la eliminación de esas barreras que hemos construido a lo largo de los años y que nos hacen dudar, desconfiar o no creer en lo que Dios dice. 

Pongámonos hoy en contacto con esta cualidad infantil y que podamos ser más expresivos y amorosos con Nuestro Padre Celestial.

martes, 24 de febrero de 2015

¡ALABARÉ AL SEÑOR POR SU JUSTICIA!



Salmos 7:17
"¡Alabaré al Señor por su justicia!
    ¡Al nombre del Señor altísimo cantaré salmos!"


Durante un momento de gran mal y de grandes injusticias, David estaba agradecido con Dios por ser un Dios justo. 


En estos tiempos donde cada vez más nos preguntamos si alguien queda que sea honesto o justo, podemos estar seguros de que Dios nos seguirá para llevar justicia y equidad cuando lo involucramos en nuestras actividades. 

Si alguna vez sientes que estás siendo tratado injustamente, pide al Señor por esa persona y dale las gracias porque en medio de todo, Él es justo y justos son sus juicios. Aunque no veamos recompensa en esta tierra, seguramente Él dará a cada quien según lo que haya sembrado. ¡Tenemos esperanza en Él!

lunes, 23 de febrero de 2015

DIOS JUSTO


Salmos 7:9
"Dios justo, que examinas mente y corazón,
    acaba con la maldad de los malvados
    y mantén firme al que es justo."


Nada se oculta de Dios. Esta verdad dependiendo de la persona puede ser algo reconfortante... o algo aterrador. Nuestros pensamientos son un libro abierto para Él, porque sabe incluso nuestros motivos, no tenemos ningún lugar donde escondernos de Él, no hay manera de fingir que podemos salir adelante con el pecado. 


No tenemos forma de "impresionar a Dios" con apariencias o un frente falso. Pero, podemos confiar en que Él nos ayudará a trabajar a través de nuestras debilidades con el fin de que le sirvan como lo ha planeado. 

Cuando verdaderamente seguimos a Dios, Él premia nuestro esfuerzo. Es justo. Nos ve a través del filtro de Jesús, quien cargó con nuestros pecados.

domingo, 22 de febrero de 2015

DIOS ESCUCHA

Salmos 4:3
"Sepan que el Señor honra al que le es fiel;
    el Señor me escucha cuando lo llamo."


Los piadosos son aquellos que son fieles y devotos a Dios. David sabía que Dios le escucharía cuando le llamara y además, también le respondería. Nosotros también podemos estar seguros de que Dios escucha nuestras oraciones y responde cuando clamamos a Él. 


A veces pensamos que Dios no nos va a escuchar porque no hemos estado a la altura de sus estándares altos en cuanto a vivir una vida santa. Pero si hemos confiado en Cristo para la salvación, Dios nos ha perdonado, y Él nos escuchará. Cuando te sientas como si tus oraciones están rebotando en el techo, recuerdaque como creyente has sido apartado por Dios y que te ama. 

Él escucha y responde, aunque Sus respuestas pueden no ser lo que tú esperas. Mira tus problemas a la luz del poder de Dios en vez de mirar a Dios en la sombra de tus problemas.