domingo, 7 de mayo de 2017

¿PERFECCIÓN?




Hebreos 12:23
"...a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos..."


Recuerda que hay dos tipos de perfección que el cristiano necesita: la perfección de la justificación en la persona de Jesús y la perfección de santificación que el Espíritu Santo realiza en él. 

En la actualidad, la corrupción permanece aún en los hechos del regenerado - la experiencia enseña enseguida esto. Dentro de nosotros todavía están las lujurias y las malas imaginaciones. Pero me alegro de saber que llegará el día en que Dios terminará la obra que ha comenzado... Y presentará mi alma, no sólo perfecta en Cristo, sino perfecta por el Espíritu, sin mancha ni defecto, ni cosa semejante.

¿Puede ser verdad que este pobre y pecaminoso corazón mío sea santificado así como Dios es santo? ¿Puede ser que este espíritu, que a menudo grita, "¡Oh miserable soy! ¿Quién me librará del cuerpo de pecado y de la muerte?" se librará del pecado y de la muerte, para que no tenga cosas malas que atoren mis oídos, y no haya pensamientos profanos que perturben mi paz? 

Oh, ¡Hora feliz! ¡Que se apresure! Cuando yo cruce el Jordán, la obra de santificación será terminada. Pero hasta ese momento ni siquiera reclamaré la perfección en mí mismo. Entonces mi espíritu tendrá su último bautismo en el fuego del Espíritu Santo. Me parece que debo morir para recibir la última purificación que me introducirá al cielo. 

La obra de la gracia debe permanecer en nosotros ahora o no puede ser perfeccionada entonces. Oremos para "ser llenos del Espíritu", para que produzcamos cada vez más frutos de justicia. ¡Que cada día vayamos acercándonos a la estatura del varón perfecto! 

sábado, 6 de mayo de 2017

JUSTIFICADOS




Hechos 13:39
"Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en Él es justificado todo aquel que cree."


El creyente en Cristo recibe una justificación presente. La fe no produce este fruto hasta el final, sino ahora.

El ladrón en la cruz fue justificado en el momento en que volvió el ojo de la fe a Jesús. Y Pablo, el anciano, después de años de servicio, no era más justificado que el ladrón sin ningún servicio. Hoy somos aceptados en el Amado, hoy, si creemos somos absueltos del pecado...

Pero esto es parte del maná en el desierto, una porción de nuestro alimento diario con el que Dios nos provee en nuestro viaje de ida y vuelta. Ahora estamos perdonados, incluso ahora están nuestros pecados puestos a un lado. Aun ahora estamos en la vista de Dios como aceptados, como si nunca hubiéramos sido culpables. "Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús". Esta noticia es extraordinaria, y nos debe motivar a vivir para Dios.

No hay pecado en el Libro de Dios, ni siquiera ahora, contra uno de su pueblo. ¿Quién se atreve a poner algo a tu cuenta? No hay punto, ni mancha, ni arruga, ni cosa semejante sobre un creyente en la materia de la justificación a la vista del Juez de toda la tierra. 

Que el privilegio presente nos despierte para servirle y amarle y, mientras dure la vida, gastemos nuestras fuerzas y vivamos para nuestro dulce Señor Jesús.

viernes, 5 de mayo de 2017

EN SU SENO LOS LLEVARÁ




Isaías 40:11
"Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas."


¿Quién es aquel de quien se habla tales palabras de gracia? Él es el Buen Pastor. ¿Por qué lleva los corderos en su seno? Porque Él tiene un corazón tierno, y cualquier debilidad a la vez derrite su corazón. Los suspiros, la ignorancia, la debilidad de los pequeños de su rebaño sacan su compasión. Es su oficio, como fiel Sumo Sacerdote, considerar a los débiles. Además, los compró con sangre, ellos son su propiedad: Él se ocupará de lo que le costó tan caro. Entonces Él es responsable de cada cordero, obligado por los compromisos del pacto de no perder uno. Además, todos son parte de su gloria y recompensa.

Pero, ¿cómo podemos entender la expresión "Él los llevará"? A veces los lleva consigo al no permitirles soportar mucho juicio. A menudo son "llevados" por estar llenos de un grado inusual de amor, de modo que soportan y se mantienen firmes. Aunque su conocimiento puede no ser profundo, tienen gran dulzura en lo que saben. Frecuentemente "los lleva" dándoles una fe muy simple, la simplicidad de su fe les da un grado inusual de confianza, que los lleva por encima del mundo.

"Lleva los corderos en su seno". Aquí hay un afecto ilimitado. ¿Los pondría en su seno si no los amara mucho? Aquí está la tierna proximidad: tan cerca están ellos, que no podrían estar más cerca. Aquí está la santificada familiaridad: hay preciosos pasajes de amor entre Cristo y sus ovejas más débiles. Aquí está la seguridad perfecta: ¿en su seno quién puede lastimarlas? Primero deben herir al Pastor. 


Aquí está el descanso perfecto y la comodidad más dulce. ¡Seguramente no somos suficientemente sensibles a la infinita ternura de Jesús!

jueves, 4 de mayo de 2017

MI PORCIÓN



Salmos 119:57
"Mi porción es Jehová;
    He dicho que guardaré tus palabras."


Mira tus bienes, oh creyente, y compara tu porción con la suerte de tus semejantes. Algunos de ellos tienen su porción en el campo. Son ricos, y sus cosechas les dan ganancias ilimitadas. Pero ¿qué cosechas comparas con tu Dios, que es el Dios de las cosechas? ¿Qué son los graneros que estallan en comparación con Él, que es el dueño de todo, y te puede alimentar con el pan del cielo? 


Algunos tienen su porción en la ciudad; Su riqueza es abundante y fluye hacia ellos en constantes corrientes, hasta que se convierten en un depósito de oro. Pero ¿qué es el oro comparado con tu Dios? No podrías vivir de él, no puedes comerlo. Tu vida espiritual no podría ser sostenida por él

Tú y yo tenemos a Dios, y en él tenemos más de lo que el oro o las riquezas jamás podrían comprar. Algunos tienen su porción en aplausos y fama... Pero pregúntate, ¿no es tu Dios más para ti que eso? ¿Qué pasaría si una multitud te abriera paso con aplausos? ¿Esto te prepararía para pasar el Jordán, o para darte fe? No, hay penas en la vida que la fama no puede aliviar. Pero cuando tienes a Dios por tu porción, más que todo lo demás has juntado. En Él se cumplen todos los deseos, ya sea en la vida o en la muerte. 

Con Dios como tu porción eres realmente rico, porque Él suplirá tu necesidad, consolará tu corazón, aliviará tu dolor, guiará tus pasos, estará contigo en el valle oscuro, y luego te llevará a casa, para disfrutarlo como tu porción para siempre. -Yo tengo bastante -dijo Esaú-. Esto es lo mejor que un hombre mundano puede decir, pero Jacob responde: "Tengo todas las cosas", que es lo que tenemos cuando Dios está de nuestro lado.

miércoles, 3 de mayo de 2017

MAÑANA VENDRÁ LA ALEGRÍA



Salmos 30:5
"Porque un momento será su ira,
Pero su favor dura toda la vida.
Por la noche durará el lloro,
Y a la mañana vendrá la alegría."


¡Cristiano! Si estás en una noche de juicio, piensa en el día siguiente. Alegra tu corazón con la idea de la venida de tu Señor. Ten paciencia, porque dice la Escritura:
"He aquí, viene en las nubes descendiendo." ¡Sé paciente! 


El Vendedor espera hasta que segue su cosecha. Sé paciente, porque sabes quién ha dicho: "He aquí, vengo pronto, y mi recompensa está conmigo, para dar a cada uno según su obra". Tu cabeza puede ser coronada ahora con problemas espinosos, pero llevarán coronas de gloria si perseveras hasta el final. Tus vestidos pueden estar manchados de polvo ahora, pero serán blanqueados. Espera un poco más. 

¡Cuán despreciables serán nuestros problemas y pruebas cuando nos fijemos en la eternidad! Mirándolos aquí en la perspectiva, parecen inmensos, pero cuando lleguemos al cielo entonces nuestras pruebas parecerán aflicciones leves y momentáneas. Sigamos con valentía. Si la noche nunca ha sido tan oscura, gozo viene en la mañana,

Puede que tu vida sea toda prueba ahora, pero pronto será toda felicidad. ¿Qué importa sufrir un poco, cuando gozaremos por la eternidad? ¡Ánimo, sigue adelante!

martes, 2 de mayo de 2017

NO TEMAS



Génesis 46:3-4
"Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación.
Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos."


Jacob debe haberse estremecido ante la idea de abandonar la tierra de la peregrinación de su padre y morar entre extraños paganos. Era una nueva escena, y probablemente una duda razonable: ¿Quién se aventuraría a territorios de un monarca extranjero sin ansiedad? Sin embargo, el camino era evidentemente designado para él, y por lo tanto resolvió irse. 


Ésta es con frecuencia la posición de los creyentes ahora: están llamados a los peligros y a las tentaciones absolutamente no probadas. Pero debemos hacer lo que hizo Jacob: No dar un paso hasta que hayamos esperado al Señor por su bendición. ¡Qué bienaventurado estar seguro de que el Señor está con nosotros en todos nuestros caminos, y nos acompaña a bajar a nuestras humillaciones y destierros con nosotros! 

Incluso más allá del océano el amor de nuestro Padre irradia como el sol en su fuerza. No podemos vacilar en ir donde Jehová promete su presencia. Incluso el valle de la sombra de la muerte luce brillante con el resplandor de esta seguridad. Marchando adelante con fe en su Dios, los creyentes tendrán la promesa de Jacob. Ellos serán levantados de nuevo, ya sea de los problemas de la vida o de las cámaras de la muerte. La descendencia de Jacob salió de Egipto a su debido tiempo, y así todos los fieles pasaron indemnes por la tribulación de la vida y el terror de la muerte. 

Tengamos hoy día la confianza de Jacob. "No temáis", es el mandamiento del Señor y su divino aliento a aquellos que en su promesa están lanzándose sobre nuevos mares. Sin nuestro Dios debemos temer movernos, pero cuando nos manda, sería peligroso quedarnos.
Lector, adelante, y ¡no temas!.

lunes, 1 de mayo de 2017

MANIFESTACIONES DE DIOS



Juan 14:21
"El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él."


El Señor Jesús da revelaciones especiales de sí mismo a su pueblo. Incluso si la Escritura no lo declarara, estoy seguro que muchos creyentes pudieran conocer a Dios por su experiencia personal. 


En las biografías de los santos eminentes, se encontrarán muchos casos en los que Jesús se ha complacido, de una manera muy especial para hablar a sus almas, y revelar las maravillas de su persona. Porque cuando Jesús se manifiesta a su pueblo, es el cielo en la tierra, es el paraíso en embrión; es la dicha comenzada. Las manifestaciones especiales de Cristo ejercen una santa influencia en el corazón del creyente. Un efecto será la humildad. Si un hombre dice: "He tenido tales y tales comunicaciones espirituales, soy un gran hombre", nunca ha tenido comunión alguna con Jesús, porque "Dios tiene en estima a los humildes; mas al soberbio le conoce de lejos". 

Porque en la presencia de Dios hay placeres para siempre. La santidad seguramente seguirá. Un hombre que no tiene santidad nunca ha tenido esta manifestación. Algunos hombres profesan mucho, pero no debemos creer a nadie a menos que veamos que sus obras responden a lo que dice. "No se engañen, de Dios nadie se burla. Lo que un hombre sembrare, eso segará", dice la Escritura. 

Es cierto que el favor de Dios no acompaña a los impíos, pero sí estará con aquellos que han decidido creer. Que los dones del Espíritu Santo te sean concedidos, de acuerdo a tu fe y tu esperanza.